Hablar demasiado

Fecha de Publicación: 18/9/2018
Categoría: Reflexiones

Cierta mañana, mi padre me invito a dar un paseo por el bosque y acepte con placer. El se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

- Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después respondí:

- Estoy escuchando el ruido de una carroza.

- Eso es -dijo mi Padre-. Es una carroza vacía.

- ¿Cómo sabes que es una carroza vacía, si aún no la vemos?

- Es muy fácil saber cuándo una carroza está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carroza, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todo el mundo, inoportuna, presumiendo de lo que tiene (y lo más seguro no tiene nada), de sentirse prepotente y haciendo menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

- "Cuanto más vacía la carroza, mayor es el ruido que hace" 

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